DESAYUNO EN EL MAR

El día ha sido intenso.
Exceso de horas de formación; las mismas con el run run del aire artificial.
Tetris de horarios para las visitas de clientes, tráfico de videojuego con obstáculos.
Se siente acelerada, a ritmo sociedad.
Necesita calma, pausar la vida.
No le apetece llegar a casa con esa celeridad.
Termina la última visita del día, en lugar de conducir, prefiere pasear y acaba en el mar.
Controla el pensamiento, apaga el modo ON y “da paso al PAUSE”.
Imagen preciosa por aquí, este rincón le gusta, este ángulo también, aquí ha de venir de noche, saldrían fotos muy bonitas.
Se sumerge en su historia, está escribiendo en paralelo, la que muestra, la que oculta. Entonces no son paralelas, si una no se ve, será discontinua, tiene razón Xavi. Las líneas ocultas se trazan discontinuas, las paralelas son visibles.
Y si son convergentes, las dos discontinuas? Podrían tener mismo punto de fuga.
Lo consiguió, se deviste de irritabilidad allí mismo, en el muelle, frente al mar.
Ahora sí, vuelve al ritmo de su vida, recarga batería slowly y planifica la agenda de los desayunos.

Desayunos… QUIERO MÁS

FOTO: Pausa en el muelle. Enrique Aguado.